Gas de protección en soldadura TIG: cuál y cuánto
Qué gas de protección necesita el TIG, cuánto caudal, cuándo compensa el helio y qué papel juega la purga de raíz — y qué no debe ir nunca a la antorcha.
Toda soldadura TIG se hace bajo una campana de gas, y la elección es más estrecha de lo que sugiere el carro de botellas. Para casi todos los trabajos la respuesta es argón puro. Lo que realmente hay que decidir es cuánto, cuándo compensa algo distinto del argón y dónde hace falta un segundo suministro por el reverso de la unión.
Por qué el TIG necesita un gas inerte
La I de TIG significa inerte, y ahí está toda la exigencia. Un electrodo de tungsteno trabaja a temperaturas a las que se combina de buena gana con el oxígeno: una punta sin protección se oxida en segundos y deja de conducir correctamente. Al baño de fusión le ocurre lo mismo: expuesto al aire, capta oxígeno y nitrógeno y solidifica poroso y frágil.
Otros procesos lo resuelven de otro modo. El electrodo revestido y el hilo tubular llevan su propio fundente, que al quemarse forma escoria y gas de protección. El TIG no tiene ni lo uno ni lo otro. El gas es todo el sistema de protección, y por eso conviene acertar.
Eso explica también por qué un gas que funciona perfectamente en una antorcha MIG arruina un cordón TIG. Más abajo, en detalle.
Argón: el estándar y, casi siempre, la respuesta
El argón de soldadura con pureza 99,996 % (calidad 4.6) cubre la inmensa mayoría del trabajo TIG — acero al carbono, inoxidable, aluminio, aleaciones de níquel, cobre, titanio. Es plenamente inerte, más pesado que el aire —de modo que cubre el baño en lugar de dispersarse— y se ioniza a tensión baja: el arco ceba con facilidad y se mantiene estable incluso con intensidades pequeñas.
Para materiales reactivos —titanio, circonio, tántalo— hay que subir a 99,999 % (calidad 5.0). Esos metales captan lo que la protección deje pasar, y entre 4.6 y 5.0 está la diferencia entre un cordón plateado y una pieza para chatarra. Lo mismo vale para la purga del reverso.
Una cosa que el argón no es: un producto de limpieza. Protege lo que ya está limpio. La grasa, la humedad, la cascarilla y el óxido tienen que salir antes de que llegue la antorcha, sea cual sea el gas de la botella.
Cuánto gas — el caudal
Poco caudal deja el baño al descubierto. Demasiado es peor de lo que se cree: a partir de cierto punto la corriente se vuelve turbulenta, arrastra aire del entorno hacia la protección y produce exactamente la contaminación que el gas debía evitar.
Un punto de partida extendido es aproximadamente el doble del número de tobera en pies cúbicos por hora:
| Tobera | Caudal inicial |
|---|---|
| N.º 6 | 5–6 l/min |
| N.º 8 | 7–8 l/min |
| N.º 10 | 9–11 l/min |
| N.º 12 | 11–14 l/min |
Cuatro factores desplazan la cifra real:
- La lente de gas suaviza la corriente y suele permitir menos caudal protegiendo una superficie mayor — a menudo la mejora más barata de un equipo TIG.
- Las corrientes de aire. Una puerta de nave abierta arrasa una protección que en el banco funciona perfectamente. Conviene apantallar la pieza en lugar de subir el caudal.
- La posición. En techo y en vertical se pierde gas que en horizontal se queda.
- El postcaudal. El gas debe seguir saliendo hasta que el electrodo y el cráter se hayan enfriado. La regla habitual es un segundo por cada 10 A de intensidad; en titanio, bastante más.
Diga lo que diga la tabla, manda el procedimiento cualificado. En trabajo normativo, la WPS fija gas y caudal, y esa es la cifra que cuenta.
Cuándo compensa el helio
El helio tiene un potencial de ionización mayor que el argón, lo que significa un arco más caliente con la misma intensidad: más penetración, más velocidad de avance, un cordón más ancho. Es la respuesta estándar en dos situaciones:
- Aluminio y cobre de gran espesor, donde el argón por sí solo no consigue meter el calor antes de que el material lo conduzca hacia afuera.
- Soldadura mecanizada, donde la velocidad adicional paga el gas.
Tiene inconvenientes reales. El helio es más ligero que el aire, así que necesita entre dos y tres veces más caudal para mantener la misma protección, y cuesta bastante más. El cebado es más difícil y el arco perdona menos a baja intensidad.
Por eso la mayoría de los talleres no lo usa puro. Las mezclas argón-helio, habitualmente con 25 a 75 % de helio, aportan parte de la ventaja térmica conservando el cebado fácil y el caudal moderado del argón.
Para el inoxidable austenítico existe una tercera vía: argón con hasta un 5 % de hidrógeno. Trabaja más caliente y más limpio y permite avanzar más deprisa. El límite es estricto: nunca en acero al carbono, dúplex, inoxidable martensítico ni titanio, donde el hidrógeno provoca fisuras y fragilización.
El gas del otro lado: purga de raíz
En una unión con penetración completa, la raíz ve el mismo aire que la cara. Dos grupos de materiales hacen la purga innegociable:
- Inoxidables y aleaciones de níquel, donde una raíz sin purgar se oxida formando una capa rugosa y oscura —lo que el oficio llama azucarado— que ninguna técnica por la cara corrige.
- Titanio, donde la exigencia es aún mayor y la protección de arrastre cuenta tanto como la purga.
Se purga con argón, desplazando el aire de verdad antes de cebar. Para pasadas de raíz en inoxidable el objetivo habitual es por debajo de unas 50 ppm de oxígeno residual; un medidor vale más que una estimación. En tubería, una obturación hinchable o mecánica mantiene pequeño el volumen: purgar un tramo entero para limpiar una sola unión desperdicia una cantidad de gas extraordinaria.
Lo que nunca debe ir a una antorcha TIG
- CO₂. Se disocia en el arco y libera oxígeno, que ataca el tungsteno y contamina el baño.
- Mezclas argón-CO₂ y argón-oxígeno. Son gases de MIG. Las pequeñas adiciones de oxígeno que estabilizan un arco MIG destruyen un electrodo de TIG.
- Nitrógeno como gas de protección. No es inerte frente a la mayoría de los metales de aporte; se usa como gas de respaldo en algunos procedimientos de dúplex, que es otra función distinta.
- Argón industrial o de globos. La pureza no está especificada para soldadura, y el contenido de humedad aparece como porosidad.
Qué tiene que ver TIP TIG
TIP TIG es un proceso TIG de hilo caliente y trabaja bajo la misma protección que cualquier otro trabajo TIG: 100 % argón, en todos los metales soldables — aceros al carbono e inoxidables, dúplex, aleaciones de níquel, titanio, aluminio, cobre. No hay mezcla especial que comprar ni nada que cambiar en el carro de botellas.
La diferencia está en el consumo. Como el proceso suelda bastante más rápido, el arco permanece abierto menos tiempo por metro de cordón y entra menos gas en la misma unión. En la variante keyhole, que funde todo el espesor en una sola pasada en lugar de rellenar un chaflán en varias, el consumo de gas cae a una fracción: simplemente hay menos pasadas que proteger.
En resumen
El argón puro al 99,996 % responde a casi cualquier pregunta del TIG; para titanio y otros materiales reactivos se sube a 99,999 %. El caudal se ajusta según la tobera y luego se corrige por lente de gas, corrientes de aire y posición — recordando que un exceso contamina igual que un defecto. El helio entra cuando el argón ya no aporta el calor necesario, y el hidrógeno solo en inoxidable austenítico. Toda raíz con penetración completa en inoxidable, aleación de níquel o titanio se purga. Y los gases de MIG se quedan en la máquina de MIG.